Los escenarios describen situaciones típicas de nuestra práctica y sirven de ejemplo del método; no corresponden a clientes identificables.
Escenario ilustrativo
Comercio de barrio
Un local con mostrador, un dueño en caja y un surtido que creció por pedido de los vecinos. Se vende todos los días y, aun así, hay semanas en las que la cuenta no cubre el alquiler y la reposición juntos. El trabajo empezaría por separar las líneas que pagan la estructura de las que solo ocupan góndola. Después se armaría la caja a 13 semanas con vencimientos de proveedores y se dejaría un reglamento corto de descuentos.
Indicadores que empezarían a medirse: margen por línea, días de caja, ticket promedio y cumplimiento del plan semanal de reposición.
Escenario ilustrativo
Estudio de servicios profesionales
Un equipo chico que factura por proyecto y responde cada consulta como si fuera la primera. El dueño revisa cada propuesta y cada excepción de precio. Ordenaríamos un embudo simple, scripts de primera respuesta y un tope de horas del dueño en revisión. El tablero leería tasa de cierre, ticket promedio y carga horaria de quien dirige.
Indicadores: tasa de cierre, ticket promedio, carga del dueño en horas y cumplimiento del plan semanal de seguimiento.
Escenario ilustrativo
Productora de alimentos artesanales
Producción por lotes, canales mixtos y precios que se atrasan respecto de la harina o el envase. Calcularíamos costo por receta, una política de ajuste y una proyección de caja que contemple la estacionalidad de fiestas o de verano. Si aparece la idea de un segundo canal, el mismo sprint prueba el punto de equilibrio antes de contratar.
Indicadores: margen por línea, días de caja, ticket promedio y cumplimiento del plan semanal de producción.